28 de marzo de 2021

Teleconferencia internacional del Equipo de investigación de la Historia de la Oposición Comunista Anti-stalinista en la URSS:

“La Oposición Comunista en la URSS a principios de los ’30: cuadernos recientemente descubiertos (2018) de la prisión de Verkhne-Uralsk”

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Algunos de los manuscritos hallados

El pasado 28 de marzo se realizó vía teleconferencia una presentación del hallazgo en 2018 de los manuscritos de los bolcheviques-leninistas presos por el stalinismo en los años 30 en el Aislador Político de Verkhne-Uralsk, en la ciudad de Cheliábinsk, en la región de los Urales, Rusia. El evento fue titulado: “La Oposición Comunista en la URSS a principios de los ’30: cuadernos recientemente descubiertos (2018) de la prisión de Verkhne-Uralsk”.
Esta presentación estuvo a cargo de tres historiadores de distintas universidades de Rusia que se encuentran realizando la investigación historiográfica de los cuadernos hallados y son miembros del Equipo de investigación de la Historia de la Oposición Comunista Anti-stalinista en la URSS.

Alexander Fokin, quien actualmente es Profesor Asociado de Historia de la Universidad Estatal de Tyumen y era profesor de la Universidad de Cheliábinsk cuando se hallaron los cuadernos, dio cuenta de cómo se produjo el descubrimiento de dichos cuadernos. Contó que fue en 2018, mientras se realizaban arreglos a las instalaciones de viejo aislador político de Verkhne-Uralsk, en la ciudad de Cheliábinsk, cuando fueron encontrados manuscritos de los bolcheviques-leninistas que datan de 1932-1933. Estos estaban escondidos en las tarimas de la celda N° 312. Fokin anunció que de entre los 30-35 cuadernos hallados, se pudieron identificar y restaurar completamente 27 de ellos. El eje vertebrador de estos textos, tal como expuso el catedrático, es discutir la crisis de la revolución y las tareas de la clase obrera.
Fokin cerró su exposición destacando la importancia del hallazgo de estos cuadernos, que “reflejan la voz de los militantes que, recluidos en las prisiones de Stalin, enfrentaban al régimen stalinista levantando un programa alternativo para la URSS en los años ’30”. Alexander Fokin planteó que estos cuadernos constituyen la visión de la Oposición de Izquierda de cómo debería cambiar la Unión Soviética, sobre colectivización, industrialización y todos los problemas de la URSS en tiempo de los ’30. El académico expresó que “la Oposición de Izquierda describía, criticaba y presentaba un programa acerca de qué era necesario cambiar en el régimen estalinista” y más tarde agregó que “puede asumirse que los documentos de la prisión de Verkhne-Uralskse enfocan no solo sobre la vida y la situación en prisión, sino sobre las cuestiones abstractas teóricas”.
En palabras de Fokin, “el núcleo de la Oposición consistía en los llamados “irreconciliables” quienes, a pesar de la presión del estado, continuaban sosteniendo visiones y presentaban ideas alternativas a la línea general del partido comunista”.

Luego tomó la palabra Alexey Gusev, Profesor Asociado de Historia de la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú, quien se refirió en primer lugar a las condiciones de los bolcheviques-leninistas dentro de los aisladores políticos y cárceles de Stalin.Explicó que “la libertad dentro de las paredes de la prisión” que incluía la posibilidad de hacer reuniones, acceder a una biblioteca y periódicos, etc., “coincidió con duras condiciones de cárcel: escasez, una dieta insuficiente, agua fría, tratos brutales sobre los prisioneros por parte de la GPU stalinista”. Indicó al mismo tiempo que estas condiciones “causaron que varios colectivos hagan huelgas de hambre y protestas, seguidas de golpizas y represiones, que llevaban a la tortura”.
Gusev centró su exposición dando su visión sobre las distintas alas y tendencias que existían al interior de los bolcheviques-leninistas dentro de las prisiones de Stalin y su relación con Trotsky y la Oposición de Izquierda Internacional. Además, resaltó los aspectos programáticos claves que planteaban los bolcheviques-leninistas en la prisión de los Urales para recuperar la URSS, destacando por ejemplo el programa de que la clase obrera soviética tenga derecho a hacer sindicatos y milicias obreras y que los funcionarios debían ganar el salario promedio de un obrero como establecían los principios de la Comuna de París. Sobre esto también planteó que “los métodos revolucionarios de la lucha armada no estaban excluidos, y se discutía la posible formación de la guardia obrera roja”.
Gusev expuso que “en 1935 los aisladores políticos fueron transformados en prisiones especiales sin rastros del régimen político previo” y “casi todos los miembros del sector comunista del aislador encontraron su fin en los campos de Vorkuta donde fueron físicamente exterminados en 1937-1938 por el stalinismo. Allí dieron su última batalla en la forma de huelgas de hambre y otras formas de protesta en las cárceles”. Por últimoGusevfinalizó su exposición planteando que las luchas de los oposicionistas demostraron “que el bolchevismo fue capaz de producir no solo el stalinismo sino una resistencia inflexible a él”.

León Trotsky junto a oposicionistas de izquierda de la URRS en 1927

Finalmente se desarrolló la exposición de Julia Gusev, traductora e investigadora del Instituto Obrero Global, quién centró su intervención alrededor del ascenso y el triunfo del fascismo en Alemania en los ’30 como un “hito histórico clave” de los acontecimientos mundiales.
Frente a esto, Julia Gusev resaltó la importancia de conocer la visión y el programa que desarrollaron los bolcheviques-leninistas en el aislador político de Verkhne-Uralsk, los cuales coincidían con los postulados de Trotsky y su crítica y lucha contra la política de la burocracia estalinista en la URSS y la Comintern.
J. Gusev se refirió a tres de los documentos hallados: las Tesis “La situación mundial y la Comintern” de abril de 1932, “La crisis de la revolución y las tareas del proletariado” de abril de 1933 y “El Golpe Fascista en Alemania”, escrito después del triunfo de Hitler en 1933. J. Gusev hizo alusión que allí los bolcheviques-leninistas de los Urales planteaban la crisis de dirección revolucionaria como la clave para definir el resultado de los acontecimientos en Alemania, contraponiendo la necesidad del frente único obrero para aplastar al fascismo a la política ultraizquierdista del “tercer período" del stalinismo que se negaba a esta política catalogando a la socialdemocracia como “social-fascista".

Al respecto planteó que un “error estratégico de la Comintern que los autores consideraban sectaria y de ultra izquierda fue la consigna de frente único solo por abajo. Solo este método llevó a las secciones de la Comintern a pelear contra otro componente del movimiento obrero, la socialdemocracia, más que contra la creciente amenaza fascista. Mientras tanto Trotsky y los subsecuentes autores del documento defienden la táctica del frente único obrero, la interacción con las organizaciones socialdemócratas para luchar contra el fascismo. Los firmantes no defendían una unificación política con partidos burgueses.”
J. Gusev planteó que la táctica propuesta por los oposicionistas también debía distinguirse de la política de colaboración de clases que impuso el stalinismo de forma particular en aquellos años. En los documentos descubiertos, los Oposicionistas dan cuenta de la lucha que dieron contra la unificación que hizo el stalinismo del Partido Comunista con el Kuomintang en China. Pero no solo eso. Luego los bolcheviques-leninistas enfrentaron, en el llamado “tercer período”, la política sectaria del Partido Comunista alemán y su planteo de que la social-democracia y el fascismo “eran lo mismo”, dividiendo así las filas obreras ante el avance de Hitler.

J. Gusev resaltó la enorme política internacionalista de la Oposición de Izquierda rusa que llamó a la movilización del Ejército Rojo de la URSS a la frontera con Alemania cuando Hitler se levantaba. Se refirió a los bolcheviques-leninistas firmantes del documento “Golpe fascista en Alemania” y dijo: “En su opinión, los comunistas debieron haber llamado a la movilización del Ejército Rojo de la URSS para activamente apoyar la rebelión antifascista, la acción de la clase obrera alemana”
J. Gusev también planteó que los cuadernos hallados demuestran que en 1932, “los oposicionistas, así como Trotsky, peleaban por revivir a la Internacional Comunista reemplazando a la dirección que en aquellos años aún consideraban centrista, condenando abierta y públicamente su línea estratégica y táctica, la completa eliminación del régimen burocrático en la Internacional Comunista y sus secciones”.
Por último, J. Gusevhizo referencia a que en 1933, luego de la experiencia alemana, tanto los oposicionistas de los Urales como Trotsky llegaron a la conclusión de que había que romper con la III Internacional stalinista y pelear por un nuevo partido mundial revolucionario. Julia Gusev dijo sobre esto: “los autores de las tesis llegaron a la conclusión de que la Comintern se había pasado al campo de la reacción y había que romper con ella (...) Los oposicionistas de la prisión de Verkhne-Uralsk sacaron esta conclusión en abril de 1933. Ellos plantean inequívocamente que la Comintern fue liquidada por Stalin y que solo puede ser revivida sobre nuevas bases cristalizadas alrededor de la izquierda comunista de Trotsky, de los mejores elementos revolucionarios del partido y los elementos revolucionarios que no eran del partido y eran del frente único obrero”.

La oposición de izquierda en la URSS en el exilio siberiano en 1928

Desde la Editorial Socialista Rudolph Klement, seguimos este evento y nos encontramos en la tarea de traducir en varios idiomas las intervenciones vertidas allí. Esta teleconferencia ya se encuentra disponible en lengua inglesa y se puede acceder a ella en esta publicación.

La posición de nuestra corriente frente al hallazgo de los cuadernos fue publicada en la Edición Especial de “El Organizador Obrero Internacional” del 1° de Mayo de 2019, que hemos editado como un Anticipo de la presentación de los manuscritos de la Oposición de Izquierda soviética encontrados en el antiguo aislador político de Verkhne-Uralsk. En esa edición especial  publicamos 4 documentos de los bolcheviques-leninistas en lengua española: “Golpe fascista en Alemania” (1933), “Tácticas y tareas de la Oposición Leninista”, “La situación en el país y las tareas de los bolcheviques-leninistas” (1932) y “La crisis de la revolución y las tareas del proletariado”. Este material también está disponible para ser descargado.
La Editorial Socialista Rudolph Klement publicará próximamente una obra que incluirá la totalidad de los documentos recuperados de la prisión de Verkhne-Urask, que, como se anunció en la conferencia de la que damos cuenta, son 27. Nuestra obra contendrá además las luchas políticas claves de la Oposición de Izquierda y los heroicos combates de la sección soviética previos a la fundación de la IV Internacional.
Para nosotros, estos documentos tienen un enorme valor no solo desde el punto de vista histórico, sino porque también son un gran paso en el combate por reconstituir los hilos de continuidad de la pelea de la Oposición de Izquierda en los primeros años de la década del ’30 cuando como una fracción de la III Internacional, luchaban por sublevarla para recuperar la URSS como un bastión de la revolución europea y mundial. Contra el revisionismo actual de los renegados del trotskismo que pretenden mezclar las limpias banderas de la IV Internacional con las del stalinismo a nivel mundial, estos documentos, por sí mismos, son la prueba y el testimonio vivo de que tanto en el terreno físico como en el teórico y programático, entre bolchevismo y stalinismo, hay un río de sangre.

Walter Montoya y Eliza Funes
Por la Editorial Socialista Rudolph Klement

 

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